La FIA realizó una revisión del Dacia Sandriver de Sébastien Loeb para determinar si podía participar en lo que resta del Rally Dakar.

El Dacia Sandrider de Loeb aterrizó boca abajo en la arena tras un vuelco al inicio de la Etapa 3 del martes entre Bisha y Al Henakiyah.
El nueve veces campeón del mundo de rallyes pudo volver a ponerse en marcha tras retirar parte de la carrocería dañada, pero perdió una hora al llegar a la meta con su coche averiado.
Ahora, se ha podido saber que la FIA complió una evaluación para evaluar los daños y decidir si era seguro para él continuar el rally. La decisión fue negativa para el francés.
El actual campeón, Carlos Sainz (padre) ya se había visto obligado a abandonar el evento de este año después de volcar su Ford Raptor en la Etapa 2 y dañar la jaula antivuelco.
La racha de victorias en el Dakar de Laia Sanz también se vio truncada por problemas mecánicos y una caída en su Century 4x4. Una de las barras de la jaula antivuelco de su coche resultó dañada y desplazada tan solo dos milímetros, lo que la obligó a abandonar prematuramente la prueba.
Los problemas de Loeb en la tercera etapa han supuesto otro golpe para Dacia en su primera participación en el Dakar, ya que Cristian Gutiérrez ya tuvo que retirarse de la segunda etapa de 48 horas debido a una rotura de la cremallera de dirección. Finalmente pudo reanudar el rally tras realizar las reparaciones necesarias, pero está fuera de la lucha por un puesto entre los 10 primeros.
El cinco veces ganador del Dakar, Nasser Al-Attiyah, es ahora el único contendiente realista para la marca Renault, con el piloto qatarí ocupando el segundo lugar detrás de Henk Lategan de Toyota en la Etapa 4 del miércoles.