Director: Silvio Verliac              

Chalup

"Las operaciones de justicia para conservar la paz entre los hombres están ordenadas por estos, para que cada uno ocupe tranquilamente lo que es suyo", escribió Tomás de Aquino, en su Suma Teológica. "Pero no hay una exigencia humana del sentimiento, una voluntad de justicia, una lucha contra la injusticia que puedan considerarse satisfechas de una vez para siempreComo la verdad, también, la justicia es una cotidiana conquista, un perfeccionamiento, un correr incesante en la profundidad de la conciencia, el progresivo e indefinido realizarse de un ideal inagotable y eterno".

"Puede decirse que cada sistema jurídico representa una tentativa de conciliación entre el valor de orden y el valor de libertad, entre el valor de seguridad y el valor de justicia, entre el bien común y los bienes individuales, porque ninguno de ellos puede disociarse de los demás, aun cuando para asegurar en mayor medida uno de esos valores parece inevitable que el otro, en cuanto pueda considerarse como su antítesis debe ser correspondientemente limitado y sacrificado", escribió el profesor Emilio Serrano Villafañe, de la Universidad Complutense de Madrid, en "Las funciones del Derecho en la sociedad cambiante de nuestros días".

Resulta sugestivo analizar esto hoy, en una sociedad, Concordia, que parece ha perdido el rumbo, en sectores cada vez más grandes y extensos.

¿Cuánto tienen que ver la pobreza continua, la disfunción de los valores, la instrucción discontinua que puede dar la escuela, la falta de educación del hogar, desmembrado la mayoría de las veces, por la falta de condiciones mínimas de supervivencia, y la droga? Por Silvio Verliac

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