A horas de que se conozca la decisión de los jueces, Casa Tomada entrevistó a uno de los protagonistas, Leandro Coutinho, quien hoy estudia y tiene un emprendimiento comercial. Qué dijo
Casa Tomada: - ¿Usted es Cabo, o ex Cabo de la Policía de Entre Ríos?
Leandro Coutinho: - Hoy soy ex funcionario policial porque estoy cesanteado. El gobernador firmo la cesantía, y lo que me queda es ir con un recurso al Contencioso Administrativo.
CT: - ¿Y los otros funcionarios policiales?
LC: - Una parte logró retirarse, otro funcionario recibió 55 días de arresto, por lo que está esperando que termine el juicio para incorporarse a la labor, y el resto estamos todos cesanteados.
CT: - ¿Qué lo motivó a que junto a un grupo de policías se enfrentaran con la cúpula?
LC: - Nosotros veníamos días antes del 8 y 9 de diciembre, reclamando en el centro de la plaza 25 de Mayo, haciendo un reclamo de aumento salarial, y cómo nadie nos escuchaba comenzamos a entregar notas solicitando estos incrementos. Fueron sucesivas notas, en la causa figuran tres, pero fueron más, y nos decían vuelvan mañana para ver si tenemos respuesta. Esa respuesta nunca llegó. Después en el juicio nos enteramos que la respuesta siempre estuvo, pero nunca quisieron darla.
CT: - ¿Y cuál fue?
LC: - Que el aumento estaba, pero no lo podían comunicar, porque el gobierno de ese entonces, no quería darle aumento a los demás gremios estatales.
CT: - ¿Por qué se llegó a la situación que se hizo pública del 8 y 9 de diciembre de 2013?
LC: - Porque alguien dio la orden de que no trabajen los funcionarios que estaban en las comisarías. Los que estábamos reclamando en Jefatura nunca tuvimos absolutamente nada que ver, y así lo demostramos en el juicio, de que el personal que estaba de guardia no cumpliera con sus funciones.
CT: - ¿A ustedes les consta que hubo una orden de que no trabajaran en las comisarías?
LC: - Hubo orden que el jefe de comisaría se quedara en su puesto, y el 2° jefe esté a cargo del patrullero, de cada jurisdicción. Esa orden no se cumplió. Es más, hay un sumario administrativo en el que dice que un funcionario policial manifiesta “a mí, el jefe de comisaría me dijo si yo quería ir a apoyar a mis compañeros a jefatura, podía hacerlo”.
CT: - ¿Y por qué se dio esa orden de levantar la seguridad en Concordia?
LC: - No sé si decir que fue a propósito, creo que fue por incapacidad que termina pasando, que todo se fue de las manos. Los que estábamos reclamando en jefatura no teníamos nada que ver con la seguridad en sí, porque estábamos en franco de servicio. No pueden decir que yo, que tenía uno de los rangos más bajos, di una orden y todos la obedecieron porque en la estructura jerárquica no funciona así. Sí, nosotros con otros compañeros, veníamos pregonando la idea de la sindicalización de la policía, pero siempre fue mal visto. Siempre fui perseguido, porque lo ven como algo peligroso para la institución, y creo que en este ejemplo es fácil darse cuenta, si hubiesen tenido un representante para una mesa de diálogo, no habría pasado lo que pasó. No habría 800, 1000 policías reclamando por un aumento de sueldo, porque se maneja por otros canales. Inclusive teniendo un estatuto que regule la manera de poder reclamar, donde el personal de guardia no pueda hacer huelga, como otros servicios esenciales.
CT: - 9 años después usted sigue pensando que la policía tiene que estar sindicalizada…
LC. – Yo tengo la firme convicción que es una herramienta que mejoraría la seguridad de las ciudades.
CT: - ¿Por qué?
LC: - Uno de los grandes problemas que tiene el funcionario policial, es que no reconocen los derechos humanos de un delincuente y creo que es porque el policía como no tiene para él derechos, no los reconoce en el otro. Creo que es una cuestión de formación, de capacidad de reflexión, y la policía al ser tan vertical, el personal de menor rango siempre es pisoteado.
CT: - Las otras fuerzas de seguridad, ni las fuerzas armadas, no tienen sindicatos…
LC: - Puedo darle ejemplos de Uruguay, Chile, Europa, Estados Unidos, que las policías están sindicalizadas, y la función se cumple normalmente. En una mesa de diálogo, no solamente se pueden discutir sueldos, sino pedir más capacitación, y mejor equipamiento. Y creo que ese es el centro del problema, porque si se le puede hacer ver a la sociedad, que el policía no está capacitado, y que el gobierno no destina los recursos, y la sociedad empieza ver que ese es uno de los problemas de la inseguridad, creo que por eso los gobiernos no quieren un sindicato.
CT: - Volviendo a esos días, estamos a horas de la decisión de la Cámara de Casación. ¿Usted cree que puede darse un resultado diferente?
LC: - Nosotros hoy estamos en una situación distinta a una primera Casación que fue anulada por el Superior Tribunal de Justicia. En esa oportunidad nosotros sufrimos un avasallamiento de nuestros derechos, con intencionalidad. Porque esta es una causa política. Hoy creemos que este Tribunal tiene la intención de hacer las cosas correctamente.
CT: - ¿Por qué dice que es una causa política?
LC. – Un ejemplo. El entonces gobernador dijo que le arrancaron una decisión, y ese mismo gobernador no quiso ir a declarar al juicio. Nosotros no tuvimos la oportunidad en juicio que el gobernador dijera de qué manera nosotros lo presionamos para arrancarle ese aumento.
CT: - ¿Mintió?
LC: - Absolutamente, está demostrado que él mintió. Nos usaron a nosotros para quedar ellos como víctimas.
CT. – El pasado no se puede modificar, pero usted estuvo preso por eso…
LC: - Estuve 123 días preso en un penal de máxima seguridad.
CT: - Perdió su cargo, me imagino que habrá tenido inconvenientes familiares, ¿cambiaría algo si pudiera, de cómo se manejó la situación?
LC: - No me arrepiento de lo que fui a buscar, porque tengo la firme convicción que la forma en que llevé adelante el reclamo fue justo, y más que necesario para mis compañeros y para mi familia. Trabajábamos cerca de 350 horas mensuales, lo único que queríamos era cobrar lo que correspondía. Sí, hubo actos ajenos al reclamo, que nunca se investigaron. De eso no me puedo hacer cargo. Sí puedo decir que lamento esas circunstancias.
Casa Tomada: ¿Quedó algo por decir?
Leandro Coutinho: Yo creo que puede haber una próxima vez, porque la policía no cambió en nada; siguen teniendo sueldos magros, siguen teniendo la misma capacitación; la ciudadanía tiene que saber que para mejorar la seguridad primero tiene que mejorar la institución. Para eso la policía tiene que estar sindicalizada, tal vez la sociedad no esté preparada para esto.
Por Silvio Verliac