En la reunión de ayer se volvió a insistir que por un lado el Gobierno nacional está haciendo un ajuste fiscal que es indispensable y necesario, que los gobernadores apoyan, pero a la vez no concuerdan que esas variables de ajuste recaigan casi exclusivamente sobre las espaldas de las provincias. El nuevo texto girado anoche.
En el nuevo texto girado anoche, el Gobierno accedió a incorporar una formula previsional de ajuste automático de haberes por inflación, se incorporaron restricciones al blanqueo y se reformularon los regímenes de pesca, hidrocarburos y biocombustibles. En tanto, sobre las retenciones, se eliminó el gravamen a las economías regionales.
Además, en cuanto a la delegación de facultades extraordinarias, se eliminó la emergencia en materia social y de defensa y se redujo el plazo de las delegaciones legislativas a un año, con la posibilidad de prorrogar por un año más con aprobación del Congreso. El texto original contemplaba dos años de plazo y una prórroga automática de otros dos, a pedido del Ejecutivo.
Asimismo, el Gobierno accedió a quitar del texto y dejar para el debate en sesiones ordinarias los temas de salud mental, los cambios en la ley de sociedades, la discusión sobre el traspaso de la Justicia nacional a la ciudad de Buenos Aires, y la reforma electoral: las secciones uninominales, la eliminación de las PASO y el régimen de los partidos políticos.
De igual manera, el Gobierno aclaró que "más de la mitad de los temas que afectaban al Código Civil y Comercial" también serán tratados en sesiones ordinarias.
En cuanto a la reforma jubilatoria, luego de que la oposición le exigiera una nueva fórmula, el Gobierno decidió mantener la actual: es decir, va a cumplir con el ajuste trimestral que les corresponde a todos los jubilados en marzo.
Pero desde abril se implementará una actualización automática por inflación mensual en base al último dato de inflación disponible del INDEC.
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