Estamos de festejo. 3 de septiembre. Son las 6 am. Cumplimos hoy medio año de estar online.
Casa Tomada nació en silencio, sin propaganda ni “apoyo” de publicidades del Estado Municipal, Provincial, ni Nacional.
Casa Tomada no tiene pautas de grupos empresarios, pueden verlo, ni hace “publinotas”, que son ni más ni menos que promociones de personas o grupos, partidarios o empresariales, encubiertas.
Este es un emprendimiento particular, hecho con intención de brindar información confiable y análisis profesional. Suena grandilocuente, pero es así. Lo atestiguan los miles que nos leen.
La fórmula es sencilla. Nos levantamos temprano, preparamos café o mate, y viceversa, no leemos ningún medio, no tenemos televisión, y con nuestra propia agenda, le escribimos a una persona. No a cientos o a miles. Te escribimos a vos, a usted.
El secreto ahora revelado, tiene un motivo, pero ya que cumplimos medio año, lo contamos. Si estamos pensando en los clicks, estaríamos traicionándonos, si estamos pensando en quedar bien con tal o cual, si tenemos miedo o intereses creados, no podemos arrancar.
Entonces, de nuevo, le damos al teclado, literalmente, porque lo hacemos muy mal, con un dedo de cada mano – perdón profesora Troxler – escribiendo lo que nos dicta el intelecto y el alma.
Redactando de la manera más armónica posible a una persona, una persona imaginaria, conscientes que es carne, hueso y espíritu.
Y así todo es más fácil. Si pensáramos en que son miles, viene la ansiedad o el miedo escénico o un ataque de pánico.
Entonces entablamos un diálogo. No es un monólogo, porque usted, vos lector, sos una persona, merecés todo el respeto.
Es un diálogo imaginario -no es insanía- donde escuchamos todo lo que dijiste en el supermercado, en el drugstore, en el transporte público, o en el taxi. Digo taxi, porque nos encanta decir taxi. Y después vamos a las fuentes. Y si las fuentes no quieren decir nada, insistimos por otros lados.
Entonces tratamos, tratamos de contestarte/le esas preguntas o dudas que usted/vos tenés.
Tratamos de analizarlas, poniéndoles todo nuestro conocimiento, prudencia – que nos parece una virtud que dan los años – y obviamente, toda la carga subjetiva de la cual es casi imposible escapar. Pero, como no hay apuro por la primicia, nos tomamos todo el tiempo del mundo, para otra vez, brindar información confiable y análisis profesional.
Esto último se logra apelando a la ciencia. Ciencia social – los teóricos críticos sostienen que no es Ciencia con mayúsculas- y entendiendo que el ser humano orienta su acción a fines, pero también a símbolos e ideologías, y se sirve de los valores vigentes en un sistema cultural en el que está inserto, metido.
Debemos buscar, desde nuestro lugar, la equidad social, y las libertades políticas. La primera le da su sentido verdadero, ético, a todo esto.
Es social y sólo tiene razón de ser, en la interacción con las personas, como vos, como usted, porque compartimos una comunidad, un país, un planeta.
Ustedes sepan disculpar.
Estamos de festejo. Con mate, es temprano. Por Silvio Verliac / Editor