Marcio Freire falleció cuando practicaba surf en la Praia do Norte de la localidad portuguesa de Nazaré, conocida por sus olas espectaculares y en la que se han roto récords mundiales. Qué sucedió, y por qué se producen olas gigantes.
Día soleado, buena temperatura, vientos ligeros y olas de 3 a 4 metros que en Praia do Norte se convierten en unos cuantos más. Era un día perfecto para el surf de olas grandes (no gigantes) en Nazaré, Portugal, y en el agua había surfistas tomándolas tanto a remo como en tow-in. El brasileño Marcio Freire era uno de ellos. Había empezado a remo y a medida que subió el mar decidió pasarse al tow-in (tabla más corta, sujeciones y ayuda de un jet ski). Murió ahogado.

Según explica el fotógrafo australiano "Joli", que estaba haciendo fotos en la playa, "Marcio sufrió un wipeout –hombre al agua - en la bajada de una de las olas, que rondaría los 6 metros. Llevaba el chalecho de impaco, pero no el hinchable. No regresó a la superficie. Cuando lo hizo, los jet ski que lo buscaban lo trasladaron a la playa y en menos de cuatro minutos ya estaba en la orilla. Estuvieron durante una hora intentando reanimarlo, pero no había nada que hacer". Las autoridades portuguesas relatan que Freire ya estaba en paro cardiorrespiratorio cuando lo encontraron las motos de agua.
Freire fue uno de los tres surfistas brasileños que se hicieron conocidos como los “Mad Dogs” después de conquistar la ola gigante “Jaws” en Hawai. Todos aparecieron en el documental "Mad Dogs" del 2016.
Nazaré es considerado el "olimpo" de las olas gigantes, con récords que superan los 26 metros de altura.
Varios profesionales de todo el mundo, también presentes en Nazaré el jueves, rindieron homenaje a Freire. Muchos quedaron estupefactos con la muerte del veterano surfista, puesto que el jueves las condiciones del mar no eran especialmente peligrosas.
Cada invierno en Europa, la Praia do Norte es invadida por muchos surfistas. Esta playa ofrece unas condiciones excepcionales para surfear olas gigantes debido al fenómeno geológico denominado "cañón de Nazaré": una falla en el fondo del mar de 170 km de longitud y 5 km de profundidad en la que se precipita el oleaje del océano Atlántico antes de ser propulsado hacia la superficie cuando llega a la costa.
Aquí es donde el alemán Sebastian Steudtner estableció el récord mundial de la ola más grande jamás surfeada, con una ola rompiente de 26,2 metros, cabalgada el 29 de octubre de 2020.
Se han producido varios accidentes allí desde que el estadounidense Garett McNamara lo presentó a la comunidad de surfistas de olas gigantes a principios de la década de 2010, pero ninguno había resultado fatal hasta ayer.
Con información de La Vanguardia, y AS.