Director: Silvio Verliac              

Chalup

Los hermanos son esas personas pesadísimas y molestas que andan detrás de nosotros desde que tenemos uso de razón. Son con quienes más nos hemos peleado, con quienes incluso hemos llegado a las manos, a quienes hemos odiado y dicho las peores cosas imaginables. Pero también, los hermanos son esos amigos que nunca escogimos, incluso aunque jamás los hayas catalogado como "amigos", casi sin saberlo, lo son. Es una relación como ninguna otra.

 

Señales que indican que tus hermanos son tus mejores amigos

A pesar de mis... (mejor no lo digo) muchos años, sigo enojándome con mi hermano como si tuviéramos 12. Me saca de mis casillas y me enerva con las cosas más tontas pero ojo... ¡que nadie toque a mi hermano! Es uno de los mandamientos básicos de las relaciones fraternales: tu puedes pegar una patada a tu hermano pero ojo, que alguien más lo haga.

Si me preguntan quién es mi mejor amigo o amiga, quizás nunca metería en el saco a mi hermano. Pero hoy, analizando la relación que tengo con él, me he dado cuenta, que casi sin saberlo, reúne todas las características que han de tener los mejores amigos. 

1. Aliados contra los demás: cuando alguien intenta criticar a un hermano sacas las garras y le defiendes pese a que quizás tenga razón. Pero ojo, nadie se mete con un hermano.

2. Bromas privadas: han crecido en un mismo ambiente, riendo de las mismas bromas y travesuras.

3. No hay que fingir: no tienes que pretender o ser quien no eres. Con tu hermano o hermana eres más tú, como lo bueno y lo malo, que con ningún amigo o conocido.

4. Compartir experiencias: has vivido las mismas cosas, buenas y malas, es posible que incluso sean confidentes y se tapen si uno va a llegar tarde a casa u otro ha sacado malas notas.

5. Es confidente: sabe cosas que jamás te atreviste a confesar a tus padres, tanto de pequeños como hoy en día.

 

¿Hermanos y amigos?

Los hermanos son esos amigos que no escogemos y que, salvo en esos casos en los que la relación es imposible, estarán con nosotros durante toda la vida.

Hay hermanos que son inseparables, otros no tienen una relación tan cercana. Sin embargo, no hace falta llamarse todas las semanas, verse todos los sábados o llamarse cuando a uno lo han despedido. Los hermanos están ahí y estarán siempre.

La vida sigue, la gente va y viene, pero tu hermano es para ti el mismo niño. 

Ahora comprendo a mi madre cuando nos pedía que no peleáramos tanto y nos decía que nos cuidáramos, porque al envejecer nos tendríamos el uno al otro. Y hoy, que tengo tres hijos, sólo deseo que pese a las peleas, rivalidades y celos, no se distancien nunca y sean siempre además de hermanos, esos mejores amigos que, aunque no eligieron, tienen la fortuna de tener. Por Alba Caraballo Folgado - Periodista