Director: Silvio Verliac              

La introducción del discurso del presidente en el Congreso este viernes 1° de marzo (en caso de que se lo haya perdido).

“Diputados y Senadores del Congreso de la Nación. Gobernadores, ministros de la Corte Suprema de Justicia. Embajadores y quienes nos acompañan hoy en este recinto. Nos reunimos aquí como marca la Constitución nacional para comunicar el estado de nuestra nación a todo el pueblo argentino que nos está mirando a lo largo y a lo ancho de todo el país. En el día de hoy se cumplen exactamente. 82 días desde que asumimos el desafío de conducir la nación. En lo que es, posiblemente de momento, económico más crítico de su historia.

Luego de más de 100 años de insistir con un modelo empobrecedor. Y habiendo olvidado casi por completo las ideas que hicieron grande en nuestro país. Los últimos 20 años han sido particularmente un desastre económico, una orgía de gasto público, emisión descontrolada que tuvo como resultado la peor herencia que ningún gobierno en la historia Argentina haya recibido jamás. De hecho, los déficit gemelos que heredamos alcanzaron los 17 puntos porcentuales del PBI. Muchos de los datos económicos de la herencia que recibimos son públicos desde el día 1 en que tomamos el mando del país. 5 puntos de producto del Tesoro. Y 10 puntos de déficit cuasi fiscal generado por el Banco Central. Dando un total de 15 puntos de déficit consolidado.

Una deuda con importadores y organismos multilaterales de crédito que nos dejaban al borde del default. Reservas netas negativas en el Banco Central por 11.200 millones de dólares. Precios de energía y transporte reprimidos, en algunos casos hasta 1/5 de su valor real, y el dólar, con una brecha del 200% entre el oficial y el paralelo. Una emisión desenfrenada en los últimos años del gobierno por 13 puntos del PBI. Sumados los 15 puntos del PBI que se habían emitido durante los primeros tres años de gobierno.

A su vez, durante la primera semana de diciembre, la inflación minorista corría un ritmo del 3700% anual. Durante la segunda se aceleró al 7500% anual. Mientras que para aquellos que consideran que estos números son una fantasía, la inflación del 52% mensual en mayorista implicaba una inflación anual del 17000%. Números que cuadraban de modo perfecto con el sobrante monetario y el potencial de emisión derivado de los pasivos remunerados del BCRA. Entiendo que algunos políticos suman con dificultad, salvo que se trate de la propia. Por lo que a pedirles que computen una función de crecimiento geométrico, es un oxímoron para aquellos que no la han visto, no la ven y no la verán. Nada de todo esto es nuevo. Sin embargo el desastre no termina ahí”.