Director: Silvio Verliac              

El vocero Manuel Adorni, en tono calmo, anunció que se está implementando la prohibición del lenguaje inclusivo en toda la administración pública nacional. También le contestó al gobernador de Chubut, a Kicillof, al gobernador de La Rioja, a los gremialistas. Qué dijo.

(Imagen: captura de pantalla).

 

Adorni comenzó anunciando que el viernes 1° de marzo a las 21 horas hablará el presidente ante la Asamblea Legislativa. Se busca que la mayor cantidad de gente escuche el mensaje del presidente.

En segundo lugar por decisión del presidente se va a iniciar las actuaciones para prohibir el lenguaje inclusivo en toda la administración pública y evitar la x, la e, el @ y “la innecesaria inclusión del femenino en todos los documentos de la administración pública”.

Por otro lado dijo que el Senasa realizó un importante recorte de “gastos superfluos”: se dieron de baja 420 seguros de vehículos en desuso, se dejó de alquilar un edificio de 11 pisos y se aplicó un recorte sobre dos aviones que había, que no tenían ningún sentido – señaló - los que se pagaban un alquiler, más un 60% del gasto en servicios de limpieza y seguridad.

Todo esto señaló Adorni, desde el 10 de diciembre hasta el día de hoy implica un ahorro para todos los argentinos de 1200 millones de pesos.

Con respecto a la decisión del gobernador de la provincia de Buenos Aires de presentar un recurso legal que se suma a la postura que tomó el gobernador de Chubut Adorni dijo “simplemente un llamado a la reflexión. Lo cierto es que entendimos que queremos vivir en un país normal, simplemente en un país normal. Un gobernador que mantiene una deuda con la nación acepta sus responsabilidades, ajusta su presupuesto, paga sus deudas, las honra por supuesto como corresponde y de ninguna manera se le ocurriría amenazar al país con dejarlo sin combustible”.

También dijo “aquellos que en un país normal dejaron un 50% de pobres y un 30% de inflación mensual se llamarían al silencio. Al menos aceptando humildemente sus errores y se llamarían a la reflexión.  Quien administra una provincia que está en default por impericia propia, no se le ocurriría emitir una cuasi moneda sin respaldo; en un país normal claramente los sindicalistas se dedicarían a trabajar para que haya más empleo y no a obstruir la productividad y amenazar mucho menos con tirar a un ministro al Riachuelo, y en un país normal la ley por supuesto se cumpliría, la autoridad, se respetaría y claramente no habría gente durmiendo en los ministerios”.

“Me parece – dijo - que nos tenemos que acostumbrar a que la gente ha elegido una Argentina normal, un país normal que quiere vivir en un país normal y que efectivamente este gobierno está transformando la Argentina poco a poco en efectivamente un país normal.

Así que sí efectivamente el gobernador va a presentar en la Justicia el recurso legal que lo haga claramente, seguirá el curso legal y lo respetaremos por supuesto; también hay que entender esto que si en algún momento fue discrecional darle recursos por parte del gobierno nacional debe ser también discrecional quitárselo cuando el gobierno nacional entiende que no le corresponde”.