Una decisión gubernamental, para ser política pública, tiene que trascender el gobierno y la administración que la diseña y gestiona, y satisfacer una o más necesidades sociales.
Locura es hacer lo mismo y esperar resultados diferentes – frase que por cierto Albert Einstein no pronunció – es una buena manera de iniciar lo siguiente: Concordia tenía en 2022, 199.634 habitantes, 200.000 presumamos ahora, de los cuales la mitad, 100.000, son pobres, es decir personas cuyos ingresos totales no superan el valor de la canasta básica total.
De esos 100.000, el 10% es indigente, es decir sus ingresos no llegan a cubrir la canasta básica de alimentos.
Son datos que sabemos todos.
El lado que no estamos mirando es el del otro 50%, que no es pobre. Ya nos referiremos enseguida.
Seguir por la misma línea es una patología social. El modelo no funcionó. Punto.
Concordia vive entre otros fenómenos, el de mujeres que tienen hijos y no tienen trabajo, ergo más pobreza, cubierta a cuentagotas por la asistencia del Estado.
Otros fenómenos son la no finalización siquiera del secundario, y el trabajo informal.
Ver un informe del CIPPEC de Julio 2021 de 83 páginas https://www.cippec.org/wp-content/uploads/2021/05/205-DT-PS-Pobreza-e-inclusio%CC%81n-sociolaboral-en-Concordia-della-Paolera-y-Ferna%CC%81ndez-2021.docx.pdf
Estamos viviendo una Concordia del siglo XX, y debemos encaminarla hacia el siglo XXI. ¿Es tarde? No. ¿Será difícil? Sí.
Cómo llevar a una ciudad que se enamoró de su fracaso al éxito
De movida, cambiar la mentalidad de una parte de la sociedad, no se produce con slogans de marketing político. Es mentira.
Todos los candidatos que se postulan para las elecciones de 2023, debieran tener un plan, donde expliquen cómo, por qué y con qué, harán el cambio.
Políticas públicas para el éxito
Una decisión gubernamental, para ser política pública, tiene que trascender el gobierno y la administración que la diseña y gestiona, y satisfacer una o más necesidades sociales.
Convertir a Concordia en un polo informático, donde los mejores no se vayan o quieran ir, sino darle herramientas como exenciones impositivas, créditos accesibles, y capacitación constante con Universidades.
Software libre, el ejemplo de Rosario: Desde que comenzó con su proceso de informatización, la Municipalidad de Rosario se propuso hacer funcionar sus tecnologías sobre software no propietario.
Desde entonces, todos los proyectos de modernización se empezaron a desarrollar sobre software libre, pero fue en 2004 cuando una ordenanza del Concejo Municipal estableció la migración a esta tecnología: desde ese momento, pasó a ser una política pública municipal y comenzó la implementación del proyecto MUNIX, que consiste en que todos los puestos de trabajo y dispositivos móviles de los usuarios municipales funcionen sobre software libre, como el caso de la gestión de actas de infracción para inspectores municipales con móviles Android.
La Municipalidad preparó una distribución para los puestos de trabajo basada en Ubuntu con escritorio KDE, de Linux, y también incentiva el desarrollo de aplicaciones con empresas locales, como el caso del sistema SIAT (Sistema Integral de Administración Tributaria), o el gestor de turnos SGA libre, aunque se desarrolle en Brasil.
“El 80% de nuestra infraestructura corre sobre software libre”, señaló Patricia Giardini, directora general de Informática, de Rosario. Además, la Municipalidad decidió educar en el uso de software no propietario lanzando un proyecto de inclusión digital, llamado Entre Todos, que consiste en un aula multimedia para jóvenes, completamente montada sobre software libre.
Seguridad: el municipio debe poner en práctica su plan de seguridad, que apunte a la prevención del delito, e incluya un programa de contención e integración de niños y adolescentes, en situación de riesgo.
Más patrullas comunitarias, y más videocámaras en la vía pública.
Verdadera democracia participativa apartidaria; el ejemplo de Malargüe: Malargüe construyó un Planetario, un centro de convenciones, un campus educativo, y desarrolló una incubadora de empresas.
Estas iniciativas nacieron del propio diagnóstico de la comunidad: déficit en la calidad del hábitat, poca diversificación y escaso valor de la producción local, fragilidad empresaria y disminución de la calidad educativa, entre otros aspectos.
“Este proceso de planificación constituyó una posibilidad de reflexionar entre todos sobre la realidad del departamento y asumir el compromiso de llevar adelante un proyecto integral de desarrollo”, señaló María Viollaz, del equipo del Plan Estratégico Malargüe.
Concordia tiene personas con ideas innovadoras y que desearían participar, si no fuera que las políticas públicas, se convierten en titulares mediáticos, y kioscos, y poco más. - Continuará. Por Silvio Verliac *
*El autor es Profesor en Ciencias Políticas, Analista, escritor, y se capacitó en Políticas Públicas, y en Planificación Estratégica y Desarrollo Local con el Instituto Nacional de Capacitación Política (INCaP).