La Unidad Penal N°3 está enclavada en plena zona poblada del sudoeste de la ciudad de Concordia, y fue construida en 1896. Resulta relativamente sencillo que alguien arroje, como ocurrió, algún elemento por sobre el muro que da a calle Ituzaingó. Esta vez el envoltorio, que contenía cocaína y un teléfono celular, se enganchó en el alambrado.
En la tarde de ayer, personal de la División Toxicología, intervino en la UP3 a requerimiento del personal del Servicio Penitenciario, quienes informaron que a las 16:30 horas, el centinela sobre calle Ituzaingó, pudo visualizar cuando una persona desconocida arrojó un envoltorio, quedando atrapado en el alambrado.
El guardia al verificar el contenido, constató la presencia de un paquete de nylon, conteniendo clorhidrato de cocaína y un teléfono celular.
No se pudo determinar, señalan fuentes policiales, la identidad de la persona que lo arrojó, y tampoco se pudo saber a quién iba dirigido.
De todo lo actuado se informó a la Unidad Fiscal en turno.