Más de un cuarto de millón de personas de todos los ámbitos se reunieron en la Plaza de San Pedro el sábado para despedir al Papa Francisco en su Misa de Réquiem.
La liturgia fue presidida por el Cardenal Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio, a quien se unieron unos 250 cardenales, patriarcas, arzobispos, obispos, sacerdotes, religiosos consagrados y laicos.
En su homilía, el Cardenal Re repasó los momentos más destacados de los intensos 12 años de ministerio de Francisco, marcados por su cercanía al pueblo y la espontaneidad de sus acciones hasta el final.