Casa Tomada se entrevistó con responsables de una estación de servicio de Concordia.
- ¿Por qué falta combustible?
- Nosotros trabajamos con un cupo determinado para todo el año. Lo que está sucediendo es que la demanda supera a la oferta en este momento.
- ¿Y entonces que ocurre?
- Le vendemos 15 litros a los que no son clientes. A los automovilistas que vienen todo el año, le despachamos normal. Cuando se termina, bueno no hay más hasta el otro día.
- ¿Se produce un efecto contagio?
- Sí. Mucha gente que cargaba determinada cantidad para la semana, ahora viene más seguido, por eso hay filas.
- La petrolera con la que ustedes trabajan, les está enviando combustible de manera normal entonces…
- Sí. Están dándonos combustible de la manera preestablecida que dije al comienzo.
El viernes por la mañana, se empezaron a ver largas filas en estaciones de servicio del país por problemas en la provisión de naftas y gasoil. Después de una reunión entre la secretaria de Energía, Flavia Royon, con Pablo González (YPF), Martín Urdapilleta (Trafigura), Marcos Bulgheroni (PAE) y Andrés Cavallari (Raízen) señala TN, el Poder Ejecutivo anunció la importación de 10 barcos de combustible y la finalización de las paradas técnicas que habían implementado algunas petroleras.
El conflicto por el quiebre de stock irrumpió en los últimos días, pero se explica por varios motivos un poco más lejanos en el tiempo.
En primer lugar, se registró un incremento de la demanda -que fuentes oficiales estiman que fue de hasta 15% en relación con el mismo período del año previo-, impulsado por los movimientos del último fin de semana largo y el inicio de la siembra, que aumentó los requerimientos de la industria agrícola.
En tanto, se dispusieron paradas programadas de una serie de refinerías que obligaron a importar combustibles.
Lo que sucede es que la falta de combustibles desató una situación controversial: en un contexto en el que la producción de petróleo se incrementó, ¿cómo puede haber desabastecimiento en las estaciones de servicio?
En el sector explican que si bien la Argentina produce petróleo, se necesita importar aproximadamente el 20% del gasoil requerido y que el costo de importación se paga a un valor más elevado de lo que se vende en el mercado local, por lo que esa parte del negocio va a pérdida.
A su vez, indican que mientras en el mercado minorista los precios se mantienen fijos por el acuerdo sellado con el Gobierno, por lo que se ubican por debajo de la inflación general, los aumentos de precios sí se aplicaron en el mayorista, lo que provocó un “corrimiento” de la demanda hacia la alternativa más atractiva.
Con información adicional de TN
Por Silvio Verliac
Casa Tomada