El campeón neerlandés disparó ante los medios sobre los analistas y "expertos" en F1.

Franco Colapinto, Williams FW46
Foto de: Simon Galloway / Motorsport Images
Franco fue uno de los protagonistas de la jornada en el Gran Premio de Las Vegas, pero esta vez no por brillar como lo ha hecho tantas veces desde que llegó a la Fórmula 1 a finales de agosto pasado.
Sin embargo, en el desenlace de la Q2 cuando se encontraba en una vuelta que por sus parciales podría haberlo metido entre los diez primeros para pasar a la Q3, un contacto con el muro interno en la curva 16 desencadenó un fuerte golpe de Colapinto que terminó con su coche destrozado y con Franco que será evaluado físicamente antes de poder disputar la carrera.

Max Verstappen, Red Bull Racing
Photo by: Red Bull Content Pool
Las buenas actuaciones de Colapinto –sumadas al también buen rendimiento de Bearman este año cuando le tocó reemplazar primero a Sainz en Arabia Saudita y luego a Magnussen en Haas en Singapur y en Brasil- llevaron a algunos analistas de la F1 a decir que entonces manejar un monoplaza actual de la máxima categoría quizás no es tan difícil como se cree.
Verstappen fue preguntado tras la clasificación en Las Vegas si el nuevo choque de Colapinto era una demostración que esas afirmaciones eran incorrectas, y el neerlandés reaccionó con firmeza contra quienes hablan desde afuera.
"No es nada fácil. Todo lo que haces al límite no es fácil", agregó.
Verstappen continuó y se refirió a las difíciles condiciones que están enfrentando los pilotos este fin de semana en la pista de Las Vegas.
"Incluso si condujera un coche de carretera al límite en este circuito, tampoco es fácil. Y sino que lo hagan ellos. Estar delante de la cámara suele ser ya una señal de que no pueden hacerlo por sí mismos, o de que ya no pueden hacerlo", finalizó Verstappen.