Max Verstappen y Lando Norris tuvieron un contacto en la parte final del GP de Austria mientras luchaban por el liderato, lo que dejó a George Russell con la victoria para Mercedes.
El Gran Premio de Austria tuvo un dramático final por un choque entre Verstappen y Norris que se disputaban la victoria en las últimas vueltas de la carrera en el Red Bull Ring de Spielberg.
Verstappen había estado liderando cómodamente durante toda la competencia, pero tuvo una parada lenta en su segundo paso por los pits y permitió a Norris ponerse a tiro del piloto de Red Bull.
Contando con neumáticos medios nuevos contra un juego del mismo compuesto, pero usados en el coche de Verstappen, Norris comenzó a atacar al tricampeón reinante, siempre en la curva 3 del circuito austriaco.
Después de varios intentos sin éxito, pero al límite por parte de ambos, en la vuelta 64 de las 71 previstas tuvo lugar un contacto en la misma curva 3 entre el neumático trasero izquierdo de Verstappen y el trasero derecho de Norris, quien luego también impactó su alerón delantero contra esa misma zona del RB20.
El resultado fue el abandono para Norris en el garaje de McLaren, mientras que Verstappen pudo continuar en la carrera tras cambiar los neumáticos. Los comisarios le aplicaron diez segundos de penalización por considerarlo responsable del incidente, pero no cambió su posición final en el clasificador, finalizando quinto.
Russell aprovechó la situación para saltar de tercero a primero y anotarse la victoria al volante de su Mercedes W15, seguido de Oscar Piastri y de Carlos Sainz.