El fútbol tiene esas cosas. No siempre gana el que mejor jugó, y buscó el triunfo. Sin embargo, anoche en Mendoza sí se dio la lógica. Boca quería ganarlo, y pasar a semis. Tuvo que esperar a los penales.
14 situaciones de gol de Boca, contra 3 de Talleres, hablan por sí solas. Con la cabeza puesta en la final de la Libertadores, pero sabedor del exigente lugar donde están parados, el cuerpo técnico y jugadores fueron a Cuyo con la misión de traer la clasificación a semifinales de la Copa Argentina.
Sin embargo, a pesar de dominar a su rival, en la primera incursión profunda del elenco cordobés, Benavídez le dio el triunfo transitorio a la T a los 22´del PT.
Tuvieron que pasar 35´de juego, ya en el ST para que Cavani fuera derribado en el área, y él mismo pusiera el 1-1.
Boca siguió yendo, pero no había caso, el partido se extinguió y se definiría desde los 12 pasos.
Allí, parecería que los jugadores de Talleres tenían la orden de patear alto, para evitar las estiradas de Sergio Romero. Bustos y Benavidez la mandaron a la tribuna.
Le toco al chico Valentín Barco definir, otra vez con jerarquía, el 4-1 final en la tanda.


De la Redacción de Casa Tomada