Cuando comenzó a sonar en las radios de la época, 1987, 1988, y se escuchaba el riff de Slash, y la voz rota del carismático Axl Rose, fue una composición que no pasó desapercibida. Hoy, 35 años después, los jóvenes cuando la descubren, la aman. Un clásico.

La historia de un chico que extraña la sonrisa, los ojos, el cabello de su chica, y no sabe hacia dónde van ahora, puede sonar adolescente.
Pero, éramos adolescentes, y la canción, potente.
Gracias a los solos de guitarra del enigmático de pelo en la cara y galera, que tocaba tremendamente bien, Saul Hudson, que todos conocemos simplemente como Slash, y a William Bruce Rose Jr., (también William Bruce Bailey), Axl Rose, el carilindo con bandana, que se bamboleaba con un pasito que patentó.
El álbum debut de Gun N´Roses, Appetite for Destruction, quedó en la historia de la música. S.U.A.