Tu sonrisa y tu mano casual en mi brazo
en nuestras mañanas administrativas
Afuera llovía a raudales y no hacía caso
Tu sonrisa fue por si acaso,
seguro por mi mal genio y mis diatribas
No recuerdo cómo te llamás
Sólo tus anteojos, y flequillo feminista
Lentes que te sacaste y vi tus ojos
Cansados de tratar a tipos como yo
en el final soy uno más de la lista
Un tatuaje de un ancla en tu muñeca
dio pie a nuestra conversación
Te conté cosas sin encanto
Ahora te digo la verdad muñeca
Era para que salgamos del fastidio
Pero no sé por qué me acuerdo ahora
de tu sonrisa, ahora que es de tarde, y hastío.
(No le des ninguna importancia)
El escribidor