- Qué me dice Borges ¿trabajó en Casa Tomada? Estoy siguiendo el sitio, se ve que es gente seria. Lo que no entiendo es cómo lo contrataron a usted…
Borges pone cara de ofuscado, e intenta pararse del asiento, a la vez que comienza a abrocharse el saco, cuando inmediatamente Álvarez, lo toma por los hombros.
- No se ofenda Borges, a dónde va, discúlpeme discúlpeme.
- Si comenzamos con las agresiones, prefiero irme a hablar con “la rubia”- dice Borges haciendo un ademán por Silvia Pérez, que actúa de recepcionista.
- ¡Cómo “la rubia”, Borges! - le dice Álvarez - los tiempos cambiaron, no se refiere así a una señorita. Y me quiere hacer creer que trabaja en un medio…
Borges se sienta de nuevo, con una sonrisa de costado, socarrona, sin dejar de observar al personaje de Silvia Pérez.
- Pongámonos serios Borges, ¿trabajó para las elecciones, trabaja para el “ballotage” …? - dice Álvarez
- Aayyy “ballotage” – se burla Borges – segunda vuelta – señala, levantado el tono – ¿o desde cuando usted es francés?
- Bueno, segunda vuelta – le contesta resignado Álvarez.
- Por supuesto, ya les sugerí el título de una encuesta, ellos después traducen lo que les digo.
- ¿Ah sí? ¿Qué título?
- “Usted que prefiere: Al loco de la motosierra o el vendedor de autos usados”.
Borges y Álvarez
Casa Tomada