Director: Silvio Verliac              

Chalup

Dividiremos este trabajo referido a Posverdad, con fines prácticos, en tres partes. La primera girará en torno al capítulo introductorio que hablará sobre opinión pública y epistemología.
La segunda parte explicará el marco teórico y metodológico. Para finalizar, la tercera y última, se centrará en el desarrollo, análisis, comparación y notas finales.

PARTE I

”safe in declassifying those cables shows it was no langer afraid of the truth becouse it knows that the truth will have litle impact on us”.
(Steve Tesich, A Government of Lies, The Nation, 1992)

Posverdad:

Distorsión deliberada de la realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales, en el que la constatación empírica y la búsqueda de objetividad son menos relevantes que la creencia en sí misma.

Roberto Hernández-Sampieri (2018) señala que:

Los enfoques cuantitativos, cualitativos y mixtos constituyen posibles elecciones para enfrentar problemas de investigación y resultan igualmente valiosos. Son, hasta ahora, las mejores formas diseñadas por la humanidad para investigar y generar conocimientos. (p.2)

En tanto Santiago Rotman (2006) comienza su capítulo diciendo que “la ciencia política es una ciencia social preocupada por indagar fenómenos relacionados con el poder. Para esto se nutre de construcciones teóricas y de evidencia empírica”. (p.45)

En orden al comienzo de esta introducción, conviene ya adentrarnos en la conceptualización polisémica de opinión pública. Para ello recurriremos a distintos autores:

Podemos concebir a la opinión pública como una napa de tejido social que se sitúa entre el tejido estructural y la cultura, los valores y las instituciones. Es un tejido cuya materia es la comunicación, que puede ser más o menos denso, más o menos permeable, dependiendo de las circunstancias. (Mora y Araujo, 2001, p.47) También el mismo autor más adelante la define “como el estado de las opiniones agregadas de los miembros de una sociedad, relativas a todo aquello que, en cada momento, la sociedad define como público. (p.61)

Mientras que, Mónica Petracci, profesora adjunta  a cargo de la Cátedra Técnicas de Investigación y Opinión Pública de la Carrera de Ciencias de la Comunicación (FCS-UBA) en su trabajo Pensar la Opinión Pública cita a E. Noelle-Neumann, autora de un libro que tituló “La espiral de silencio”, (tópicos que desde este seminario, compartimos en gran parte): “(…) la opinión pública da cuenta de un proceso cuyo papel es promover la integración social y el consenso en tanto mecanismos básicos de control social”. (p.3). Más adelante Petracci cita a Habermas ….”El espacio de la opinión pública como mejor puede definirse es como una red para la comunicación de contenidos y tomas de postura, es decir, de opiniones, y en él los flujos de comunicación quedan filtrados y sintetizados de tal suerte que se condensan en opiniones públicas en torno a temas específicos”. (p.3)

Cándido Monzón Arribas (1985) contextualiza:

Se considera 1750 como el año en que se utiliza por primera vez la expresión “opinión pública”, cuando Rousseau se presenta al premio de la Academia de Dijon con su “Discurso sobre las ciencias y las artes”. (p.81)

El mismo autor, historiza que Nicolás Maquiavelo en su célebre obra “El Príncipe” enseña que el gobernante debe tener o conseguir el favor del pueblo, en donde éste deberá cuidar su imagen, y no importará el manejo de la opinión pública con tal de mantenerse en el poder. 

Más adelante, Monzón Arribas señala que en Inglaterra aparecen en el siglo XVII los periódicos de opinión del tipo ideológico y político: The Spectator, The Examiner, The Review, The Mercator y The Tatler, merced al mejoramiento de la imprenta – fundamental – y del correo.

Los comienzos de la opinión pública con la difusión de los periódicos, los panfletos, libelos, semanarios, merced a las discusiones en los salones de café, tanto en las islas británicas, como en los salones franceses y alemanes, se producen a cada paso, de manera vigorosa.

Es con la Revolución Francesa que la libertad de opinión y expresión quedan conquistadas en la Declaración de derechos del hombre y el ciudadano.

Liberalismo y opinión pública

Para resumir los pensadores liberales y las declaraciones o tratados, que se refirieron a la opinión pública, pasemos al cuadro siguiente:

Posverdad 00 Parte1b

Marxismo y opinión pública

Los autores críticos de la llamada opinión pública en tanto “resultado final (reflejo) del lugar que ocupa una clase en el sistema de producción”, los podemos resumir - a riesgo de excesivo breviario - son, explicitados en la página siguiente:  

Posverdad 00 Parte1c

Epistemología y verdad

Podemos coincidir que la epistemología construye conceptos sobre el conocimiento, cuyos principales ejemplos son extraídos de la ciencia. Ahora, la modernidad dice Esther Díaz (2007) imaginó un conocimiento científico como espejo y reflejo de la naturaleza, pero luego, se vio, que éste puede ser efímero, y que un cambio de perspectiva puede producir ausencia de sentido.

La epistemología debe ocuparse también del “análisis de las condiciones de posibilidad para que una comunidad científica establezca acuerdos sobre problemas, métodos, simbologías, y estados de las cosas”. (Díaz, E., 2007, p.19)

Tenemos por lo tanto un doble trabajo si se quiere y es en qué consiste la verdad, llegar a algún tipo de acuerdo, y este conocimiento debe cumplir con parámetros científicos.

Sin embargo, estamos en tiempos de Posverdad, materia de análisis de este trabajo y su efecto en la opinión pública, y el manejo discrecional por parte de los medios de comunicación y las redes sociales, lo que dificulta aún más el trabajo. La racionalidad del conocimiento, no puede desconocer las luchas de poder, los factores económicos, los idearios, intereses colectivos e individuales, en la imposición de La Verdad con mayúsculas.

Para ello me he inclinado para este trabajo por un “método cualitativo, en tanto utiliza la recolección y análisis de los datos de investigación para afinar las preguntas de investigación o revelar nuevos interrogantes en el proceso de interpretación.” (Hernández-Sampieri, 2018, p.7). 

(continúa) ....

Por Silvio Verliac

Profesor en Ciencia Política